El Misticismo Extraviado

bajo registro ISBN: 9789872189723
El Misticismo Extraviado

Resumen y Sinopsis del El Misticismo Extraviado en PDF, Docx, ePub y AZW

Scholem reconstruye meticulosamente la génesis y el desarrollo del movimiento de Sabbatai Sevi, comenzando en la ciudad de Adrianópolis (actual Izmir) en 1664. Sevi, un judío de origen asirio que afirmaba ser el Mesías, rápidamente ganó adeptos a través de predicciones apocalípticas y la promesa de un fin a la diáspora. La clave para entender el alcance del movimiento reside en el contexto histórico: el siglo XVII fue una época de profunda crisis para el judaísmo. La diáspora, la expulsión de los judíos de España en 1492 y la opresión sufrida en el Imperio Otomano generaban un sentimiento de desarraigo y desesperanza. El messianismo de Sevi ofrecía una respuesta radical, una reescritura del destino judío, una solución a la que los líderes religiosos tradicionales no podían ofrecer.

El movimiento se extendió rápidamente por Europa, impulsado por rumores y el fervor religioso. La estrategia de Sevi, y la de sus seguidores, consistía en promover una interpretación mesiánica que desafiaba abiertamente los preceptos de la ley judía (Halajá). Creían que para que el Mesías apareciera, era necesario romper las reglas y rechazar la tradición. Esta contradicción – la negación de la tradición para lograr la salvación – era precisamente lo que los atraía. Sevi afirmaba que la verdadera ley judía estaba escondida en un libro secreto que solo él podía interpretar, y que solo al transgredir las leyes tradicionales se llegaría a la verdadera realeza. Esta afirmación se tradujo en actos públicos de desafío, como la negación del shabat (día de descanso), la prohibición de la kosher (leyes de la alimentación) y la celebración de rituales religiosos que no se ajustaban a la Halajá.

El movimiento se caracterizó por su intensidad y su naturaleza subterránea. La persecución de los seguidores de Sevi por parte de las autoridades musulmanas y judías creaba un ambiente de secreto y conspiración. La sociedad judía europea se dividía entre aquellos que apoyaban abiertamente a Sevi y aquellos que lo hacían en secreto, temiendo las consecuencias de una adhesión pública. Esta atmósfera de intriga y sospecha alimentaba la propaganda mesiánica y aseguraba la continuidad del movimiento. Los «leales», como se llamaban a sí mismos, creían que estaban inaugurando un nuevo orden religioso y político, un imperio mesiánico que restauraría la grandeza de Israel.

A medida que avanzaba el siglo XVIII, la figura de Sevi se convirtió en una leyenda. Su muerte en 1676, en circunstancias misteriosas, no acabó con el movimiento, sino que lo transformó en una creencia en la resurrección y la venida del Mesías. La espera continuó durante más de un siglo, y el movimiento se extendió aún más, llegando a países como Italia, Polonia y Hungría. La difusión se vio reforzada por la aparición de falsos mesías y profetas, muchos de los cuales afirmaban ser discípulos de Sevi.

Scholem dedica una parte importante de la obra a analizar la psicología de los adeptos de Sevi. Argumenta que el movimiento no era simplemente una cuestión de fanatismo religioso, sino una expresión profunda de la necesidad humana de trascendencia y de la búsqueda de un redentor. La desesperación de los judíos de la diáspora, la falta de liderazgo religioso y la opresión política creaban un terreno fértil para el messianismo. Los «leales» ofrecían una solución a la que los líderes religiosos tradicionales no podían ofrecer: un redentor que, al romper las reglas y desafiar la autoridad, podría restaurar la gloria de Israel.

El movimiento de Sevi se puede entender como un acto de «sabotaje religioso». Al rechazar la Halajá, los adeptos estaban demostrando su disconformidad con el status quo y su deseo de un cambio radical. Esta rebeldía era especialmente atractiva para aquellos que se sentían marginados y oprimidos. Scholem argumenta que el movimiento representa una «revolución messiánica», una forma de desafiar el orden social y político existente. El rechazo de las normas religiosas no era solo una cuestión de devoción, sino una forma de resistencia contra la opresión.

Otro elemento clave para entender el movimiento es la idea de la «destrucción» como base para la «reconstrucción». Los «leales» creían que la destrucción del mundo antiguo, la ruptura con la tradición, era necesaria para la creación de un nuevo orden mesiánico. Esta idea, presente en muchas religiones, se manifiesta de manera especialmente radical en el messianismo de Sevi. La destrucción física del mundo antiguo era vista como un sacrificio necesario para la creación de un reino eterno y glorioso. La desaparición de la vieja sociedad judía, el abandono de la Halajá, eran vistos como un acto de renovación y regeneración.

La conversión a Sevi era un acto de «muerte y resurrección». Los adeptos se «mataban» a sí mismos en el sentido de que abandonaban las viejas costumbres y creencias, y luego «resucitaban» en una nueva identidad mesiánica. Este proceso de transformación personal era fundamental para la adhesión al movimiento. Los adeptos se convertían en «leales» al rechazar el mundo anterior y abrazar la nueva promesa de salvación.

A medida que el movimiento se extendía, se desarrolló un sistema de símbolos y rituales que reforzaba la adhesión de los adeptos. Los símbolos, como la estrella de David, se utilizaban para representar la esperanza y la promesa de salvación. Los rituales, como las procesiones y las ceremonias religiosas, creaban un sentido de comunidad y pertenencia.

Opinión Crítica de El Misticismo Extraviado: Un Estudio Revelador y Complejo

La obra de Scholem es un logro monumental en la historia del judaísmo. No solo ofrece un relato detallado y riguroso del movimiento de Sabbatai Sevi, sino que también proporciona una profunda comprensión de la psicología de los adeptos y de las fuerzas que impulsaron este movimiento. La crítica de Scholem a los historiadores de Occidente, que habían relegado el movimiento de Sevi al ámbito del fanatismo, es justificada y necesaria. Scholem demuestra que el movimiento no es simplemente un ejemplo de desviación religiosa, sino una expresión radical de la necesidad humana de trascendencia.

Sin embargo, la obra de Scholem no está exenta de limitaciones. En ocasiones, la descripción psicológica de los adeptos puede resultar excesivamente determinista. Si bien es cierto que la desesperación y la falta de esperanza contribuyeron a la adhesión al movimiento, es importante no reducir la complejidad de la experiencia de los «leales» a una simple respuesta emocional. La conversión a Sevi no fue simplemente una reacción a la desesperación, sino también un acto de fe y de compromiso personal.

Además, Scholem se centra principalmente en los aspectos psicológicos y sociales del movimiento. Podría haberse profundizado más en las conexiones entre el movimiento de Sevi y las corrientes filosóficas y religiosas de la época. El messianismo de Sevi comparte algunas similitudes con el misticismo cristiano, así como con otras formas de pensamiento mesiánico. Una exploración más profunda de estas conexiones podría haber enriquecido aún más la obra.

A pesar de estas limitaciones, «El Misticismo Extraviado» sigue siendo una lectura esencial para cualquier persona interesada en la historia del judaísmo, la historia de las religiones y la naturaleza del messianismo. Scholem nos ofrece una visión refrescante y provocadora de la historia, una visión que nos invita a cuestionar nuestras propias preconcepciones y a reflexionar sobre la capacidad de las ideas para movilizar a las masas, incluso en los momentos más oscuros. Se recomienda la lectura del libro, a pesar de su extensión, como una inversión en el entendimiento del espíritu humano y de la historia de la fe. El libro, en definitiva, es un espejo donde el lector puede confrontar sus propias aspiraciones de salvación, esperanza e incluso, de rebelión.