El Nuevo Orden Mundial (y El Viejo)

escrito por bajo registro ISBN: 9788408119265
El Nuevo Orden Mundial (y El Viejo)

Resumen y Sinopsis del El Nuevo Orden Mundial (y El Viejo) en PDF, Docx, ePub y AZW

«El Nuevo Orden Mundial (y El Viejo)» es un estudio exhaustivo y, a menudo, perturbador, de la evolución del poder global desde la era de las colonias hasta la actualidad. Chomsky se basa en una extensa investigación de acontecimientos históricos, tratados internacionales y decisiones políticas para argumentar que las estructuras de control que sustentan el sistema global son, en esencia, las mismas que han existido durante siglos. El autor desmantela la idea de que los cambios en el orden mundial son producto de la evolución natural, mostrando, en cambio, cómo los intereses de las grandes potencias, especialmente Estados Unidos, han moldeado consistentemente la historia, a menudo mediante la manipulación de conflictos y la imposición de reglas que favorecen sus propios intereses.

El libro explora la manera en que las colonias, por ejemplo, fueron integradas al sistema global como herramientas de explotación económica y política. La independencia de las colonias no llevó a una democratización del sistema, sino a la incorporación de las mismas estructuras de control en un nuevo escenario, donde los países «descolonizados» eran integrados a las alianzas impuestas por las potencias occidentales. Chomsky examina la “guerra fría” como un período de confrontación ideológica y militar, pero también como una fase crucial en la consolidación del dominio estadounidense. No niega los abusos y los crímenes cometidos por ambas partes durante la guerra, sino que los presenta como consecuencias lógicas de un sistema basado en la dominación y la imposibilidad de una verdadera igualdad de fuerzas.

El autor no se limita a analizar los conflictos bélicos, sino que profundiza en las estrategias económicas utilizadas para mantener la hegemonía. Argumenta que la «racionalidad económica» – la idea de que el libre mercado y la competencia son los motores del progreso – es, en realidad, un pretexto para la intervención estatal en la economía, utilizada para favorecer a las grandes corporaciones y a las élites financieras. Esta “racionalidad” se impone a través de la imposición de condiciones a los países en desarrollo, a menudo a través de la ayuda condicionada y las presiones financieras, obligándolos a adoptar políticas que sirven a los intereses de los acreedores. La imposición de reglas básicas para la economía global, define Chomsky, es un mecanismo de control que garantiza que los países más débiles operen bajo las reglas de los países más poderosos.

La estructura de esteve y el análisis de Chomsky se fundamenta en una cuidadosa relectura de la historia, contrastando la narrativa oficial con las consecuencias reales de las acciones de las grandes potencias. El autor se centra especialmente en el «nuevo orden mundial» que emergió después de la Segunda Guerra Mundial, argumentando que este no fue un cambio genuino, sino una nueva fase en la perpetuación de un sistema global de dominación. La formación de la ONU, la creación del Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial, y la expansión de la influencia estadounidense en Asia y América Latina son, según Chomsky, ejemplos de cómo se han mantenido las estructuras de control, bajo un nuevo pretexto.

Un elemento clave del argumento de Chomsky es el análisis de la “matanza del Golfo” en 1991, considerada por muchos como una intervención humanitaria para liberar a Kuwait. El autor la presenta como un acto de agresión orquestado por Estados Unidos y sus aliados, con el objetivo de proteger los intereses petroleros de la región y de consolidar su hegemonía. Argumenta que la intervención, aunque se presentara como un acto de justicia, fue motivada por cálculos estratégicos y económicos, y que las consecuencias humanitarias – las muertes y el sufrimiento de la población iraquí – fueron ignorados o minimizados. La “matanza del Golfo” es, para Chomsky, un ejemplo paradigmático de la forma en que los intereses de las grandes potencias prevalecen sobre la justicia y la moral.

El análisis de la «racionalidad económica» también es central en la obra. Chomsky desmonta la idea de que el libre mercado es un mecanismo de progreso, argumentando que en realidad se utiliza como una herramienta para la manipulación y el control. La intervención del Estado en la economía, la imposición de reglas comerciales injustas, la manipulación de las monedas y la promoción de las corporaciones multinacionales son, según Chomsky, ejemplos de cómo se utiliza la «racionalidad económica» para mantener el poder y la desigualdad. La “racionalidad” es, en esencia, un instrumento de control, que permite a las élites financieras y a las grandes corporaciones influir en las políticas gubernamentales y en los destinos de las economías nacionales.

Opinión Crítica de El Nuevo Orden Mundial (y El Viejo)

«El Nuevo Orden Mundial (y El Viejo)» es una obra enormemente influyente y, en muchos sentidos, desafortunadamente, premonitoria. Chomsky nos proporciona un marco conceptual poderoso para entender la persistencia de un sistema global de dominación, y su análisis es, en su mayoría, preciso y bien fundamentado. Sin embargo, es importante abordar la obra con una actitud crítica y reconocer algunas de sus limitaciones.

Si bien la obra es particularmente fuerte en su denuncia de la manipulación informativa por parte de los medios de comunicación, y en su análisis de la influencia de las grandes corporaciones y de las élites financieras, es posible que Chomsky someta a demasiada confianza en la capacidad de los actores individuales para tomar decisiones informadas y autónomas. La obra tiende a presentar a los individuos como meros receptores de propaganda y manipulación, sin otorgarles suficiente agencia o capacidad para resistir la influencia del poder. Es crucial recordar que, aunque los actores individuales pueden ser influenciados, no están inherentemente desprovistos de la capacidad de analizar la información y de tomar decisiones informadas.

A pesar de esta limitación, «El Nuevo Orden Mundial (y El Viejo)» sigue siendo una lectura esencial para cualquier persona que quiera comprender el funcionamiento del sistema global y los desafíos que plantea. La obra nos insta a cuestionar la narrativa dominante, a desconfiar de los relatos oficiales, y a exigir transparencia y responsabilidad a los líderes mundiales. Es una invitación a la vigilancia constante y a la defensa de los valores democráticos y de la justicia social. Le recomendaría a cualquier lector que se adentre en el libro con una mente abierta, pero también con un espíritu crítico, dispuesto a confrontar las ideas y a construir su propio juicio.