Rancière
bajo registro ISBN: 9789877121704
Resumen y Sinopsis del Rancière en PDF, Docx, ePub y AZW
La obra de Jacques Rancière, y como la explora Galende, se centra en la ruptura de la noción tradicional del “discurso” como un sistema de ideas dominado por una clase intelectual o un grupo privilegiado. Rancière argumenta que el discurso, entendido como la afirmación de una verdad universal y objetiva, es, en realidad, una forma de exclusión que silencia a aquellos que no pueden ser incluidos en este discurso. No se trata simplemente de una crítica al positivismo o al racionalismo, sino de una crítica más profunda a la manera en que la razón se impone como norma y silencia cualquier otra forma de pensar o de experimentar el mundo. Esta crítica se traduce en una insistencia en la política como una práctica de reconocimiento, es decir, como una forma de establecer relaciones de inclusión y exclusión basada en la percepción de la realidad.
En lugar de buscar un «común» entendiendo este término como una acumulación de identidades predefinidas, Rancière propone un «común» como un encuentro de lo no-ver. Este «no-ver» no se refiere a la simple negación, sino a la existencia de percepciones y experiencias que no son necesariamente consideradas «reales» o «verdaderas» por los que están en el poder. Estos «no-veres» son las formas en que la gente experimenta el mundo de manera diferente, y que pueden ser fácilmente ignorados o silenciados por el discurso dominante. La política, para Rancière, surge de la preocupación por estos «no-veres» y de la lucha por hacerlos visibles, por establecer relaciones de reconocimiento que incluyan a aquellos que han sido excluidos de la esfera del discurso. Este «común» no está dado, sino que es el resultado de una práctica continua de disputa, de un «goresis» (del griego gôresis, que significa «disputa» o «lucha») que busca expandir el campo de la percepción y el reconocimiento.
El concepto central de Rancière, tal como se presenta en el libro de Galende, es la idea de que la política no se trata de la representación de intereses particulares, sino de una práctica performativa que surge de la interacción entre los diferentes sujetos y sus percepciones. La política, para Rancière, es un “goresis, ” una disputa constante por la legitimación de las prácticas sociales y la definición de lo que se considera «real». Esta «disputa» no se centra en la lucha por la representación de intereses, sino en la lucha por el reconocimiento de las distintas formas en que los individuos experimentan y perciben el mundo.
La noción de “performación” es crucial para entender el pensamiento de Rancière. No se refiere a una simple actuación o simulación, sino a la creación de significados y relaciones a través de la práctica. Las prácticas sociales, como el trabajo, la educación, el arte o el deporte, no son simplemente medios para alcanzar fines predeterminados, sino que son, en sí mismas, actividades políticas que moldean nuestra percepción del mundo y que contribuyen a la formación de identidades y comunidades sensibles. La política, en este sentido, es la transcripción de estas prácticas en el ámbito público, la creación de «espacios de encuentro» donde las diferentes percepciones pueden ser confrontadas y negociadas. La exclusión de ciertas prácticas del ámbito público y la inclusión de otras, son, actos políticos que configuran la sociedad.
Opinión Crítica de Rancière:
Galende logra presentar una lectura accesible del pensamiento de Rancière, aunque no siempre se libera de la complejidad inherente a sus ideas. Una de las mayores fortalezas del libro es su insistencia en la desconstrucción de las categorías tradicionales de pensamiento, obligando al lector a cuestionar sus propias presuposiciones. Sin embargo, a veces, la insistencia en la «disputa» puede parecer abstracta y carente de concreción, especialmente cuando se aplica a cuestiones políticas contemporáneas. La insistencia en la idea del “no-ver” puede llevar a una crítica excesivamente pesimista, sugiriendo que toda forma de comunicación es, por naturaleza, excluyente.
No obstante, la perspectiva de Rancière ofrece una herramienta poderosa para analizar la dinámica del poder y la forma en que las identidades son construidas. Su concepto de “goresis” es particularmente relevante en una sociedad marcada por la desigualdad y la polarización, ya que nos recuerda que la política no se trata simplemente de resolver problemas, sino de reconocer y negociar las diferencias que existen entre los diferentes sujetos. La crítica de Rancière al discurso de la «verdad» y al concepto de «común» como un mero espacio de consenso, nos obliga a una reflexión más profunda sobre la naturaleza de la comunicación y la posibilidad de construir relaciones de reconocimiento genuinas. Considerando la complejidad del pensamiento de Rancière, el libro de Galende es un buen punto de partida, aunque requiere del lector un esfuerzo activo de interpretación y una disposición a cuestionar las propias categorías de pensamiento.
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