Treinta Y Seis Pasos Perdidos Para Encontrar A Antonin Artaud En Mexico
bajo registro ISBN: 9788418818936
Resumen y Sinopsis del Treinta Y Seis Pasos Perdidos Para Encontrar A Antonin Artaud En Mexico en PDF, Docx, ePub y AZW
El libro se centra en la llegada de Artaud a México en 1936, un momento de profunda inestabilidad política y social, marcado por la creciente influencia de la izquierda radical y la inminente Guerra Civil Española. Según los registros de Jiménez, y extrapolando de las referencias del propio Artaud, el poeta francés se adentra en los barrios marginales de la Ciudad de México, buscando una nueva inspiración para su Teatro de la Crueldad, una obra que pretendía trascender la mera representación teatral, buscando impactar directamente el subconsciente del espectador. No se trata de un viaje turístico; es una inmersión en la lumpeniería mexicana, en la vida de los marginados, de los artistas callejeros, de los “desterrados” que se encontraban en la periferia de la sociedad.
La hipótesis de Jiménez es que Artaud, cansado de la atmósfera intelectual y la falta de auténtica crueldad en el teatro europeo, buscaba encontrar en México esa fuerza bruta, esa visceralidad, esa capacidad de confrontar al espectador con lo más oscuro de su propia naturaleza. Los «treinta y seis pasos perdidos» no son una secuencia ordenada, sino más bien una red de interacciones: encuentros con versistas como Jaime Sabines y Rafael Sánchez Ferriz, que compartían su interés por la vanguardia y la experimentación, aunque nunca lo comprendieron del todo; con artistas callejeros que trabajaban en los mercados y plazas, obsesionados con la forma y el color; con carceleros y criminales, de los que Artaud se mostraba particularmente fascinado. Jiménez presenta estas interacciones con un gran detalle, reconstruyendo escenarios, diálogos (a menudo fragmentados), e incluso describiendo los estados de ánimo de Artaud, a menudo caracterizados por la confusión, la melancolía y una extraña mezcla de fascinación y repulsión.
El libro explora la idea de que los espacios de la clandestinidad, de la marginalidad, eran para Artaud un laboratorio donde podía experimentar con la crudeza, con la violencia, con el horror. Encontraba allí una vitalidad que le faltaba en la vida burguesa. La inmensidad de la noche mexicana, sus barrios oscuros y húmedos, sus calles repletas de desamparados, se convirtieron en el escenario de sus «experimentos teatrales», que se manifestaban en escenas improvisadas, en diálogos profundos y a veces perturbadores. Jiménez señala que estos encuentros, aunque a menudo frustrantes y sin resultados tangibles, eran esenciales para el proceso creativo de Artaud, permitiéndole desarrollar sus ideas y encontrar inspiración para su obra.
Jiménez presenta una visióncautelosa de la relación entre Artaud y el inconsciente colectivo mexicano, sugeriendo que losurioso encontrar en la vida de los marginados una representación de las pulsiones primitivas que llevaban bajo la superficie de la sociedad moderna. La figura del poeta estaba liderada por el deseo de revolucionar el arte, alcanzando concreciones más profundas y directas de la experiencia humana, y por eso se sumerge en la lumpeniería, que él entendía como la voz más verdadera de la naturaleza humana.
El libro examina la idea de que Artaud, al buscar una forma de teatro que trascendiera la mera representación, estaba, en realidad, buscando una forma de acceder a lo primario, a lo instintivo, a lo inconsciente. La experiencia de la marginalidad, de la pobreza, de la violencia, se convierte, para él, en una forma de «desenmascarar» el espectador, mostrándole lo que él mismo reprimía en su vida diaria. Los «treinta y seis pasos perdidos» no son, por tanto, un simple registro de sus viajes, sino un mapa de sus exploraciones psicológicas y artísticas.
El libro hace un uso particularmente interesante del tema de la «mirada». Artaud era extremadamente consciente de la importancia de la mirada en su teatro. Creía que el espectador no debería simplemente ver la obra, sino que de berla de forma directa, sin filtros, sin distracciones. Utilizaba técnicas como la iluminación artificial y la gestualidad extrema para provocar en el espectador una reacción de sorpresa y asombro. También creía que la mirada podía ser una forma de comunicación directa con lo inconsciente.
Opinión Crítica de Treinta Y Seis Pasos Perdidos Para Encontrar A Antonin Artaud En Mexico
“Treinta Y Seis Pasos Perdidos…” es un libro extraordinariamente provocador y, a menudo, frustrante. Jiménez no ofrece una narración clara y concisa; más bien, presenta un collage de fragmentos que invitan al lector a participar activamente en el proceso de interpretación. La clave para comprender el libro es aceptar que no se trata de una biografía tradicional, sino de una investigación sobre la psicología de un genio desenfrenado. La escritura de Jiménez es poética y a veces difícil, pero también extraordinariamente vívida y emocionante.
El libro es una excursión fascinante en el mundo turbulento y desconocido de Artaud. Sin embargo, el libro no está exento de limitaciones. Algunos han criticado a Jiménez por ser demasiado speculativo, por interpretar los registros de Artaud a luz de su propia perspectiva. Además, la narración a veces se pierde en detalles menos importantes, distraiendo de las ideas principales del libro. Pero, a pesar de estas limitaciones, «Treinta Y Seis Pasos Perdidos…” es un libro que debe ser leído.
En mi opinión, es un libro que promueve una comprensión más profunda de la obra de Artaud. El libro nos permite reconocer que su teatro no era simplemente una expresión de su propia discusión. Es una invitación a cuestionar nuestras asunciones sobre el arte, sobre la experiencia humana, sobre la relación entre el artista y el espectador. Recomiendo la lectura de “Treinta Y Seis Pasos Perdidos…”, especialmente a aquellos que estén dispuestos a sumergirse en un mundo de obscuridad, de confusión, de belleza perturbadora. Es un libro que debe ser leído con cuidado y con una mente abierta.