Historia Economica Mundial
escrito por Robert C Allen bajo registro ISBN: 9788420675831
Resumen y Sinopsis del Historia Economica Mundial en PDF, Docx, ePub y AZW
Allen divide la historia económica mundial en tres periodos claramente definidos: Preindustrial (desde el 3.000 a.C. hasta el 1750) y Postindustrial (1750-presente), y un periodo intermedio que abarca el inicio de la Revolución Industrial. El autor enfatiza que la prosperidad de Europa, en comparación con Asia y África, no se debió a una superioridad tecnológica o a una mayor productividad, sino a una serie de innovaciones institucionales y organizativas que permitieron la creación de mercados nacionales y la acumulación de capital.
Durante el periodo preindustrial, el avance económico en Europa se vio impulsado por la expansión del comercio, la organización de gremios y la diversificación de la agricultura. Sin embargo, Allen argumenta que estos factores por sí solos no fueron suficientes para generar un crecimiento sostenido. Es a partir del siglo XV, y particularmente tras el descubrimiento de América, que se observan las condiciones para el desarrollo de la economía moderna. El acceso a nuevos recursos, como el oro y la plata, fue fundamental, pero la verdadera transformación económica se produjo con la creación de sistemas económicos más complejos y sofisticados.
El periodo postindustrial se caracteriza por la expansión del comercio, el desarrollo de la banca, el crecimiento del sector manufacturiano y la creación de grandes mercados nacionales. La consolidación de estos mercados fue un proceso gradual, pero fundamental. La protección de aranceles contra importaciones extranjeras, aunque inicialmente impuesta para favorecer a los productores nacionales, contribuyó a la creación de mercados protegidos y a la concentración de riqueza. Los bancos jugaron un papel crucial al estabilizar la moneda, facilitar el crédito y financiar la inversión en la industria y el comercio. Además, la inversión en educación de masas permitió el desarrollo de una fuerza laboral más capacitada y adaptable a las nuevas necesidades del mercado.
La clave del éxito europeo, según Allen, fue la creación de un ecosistema favorable al crecimiento económico. Este ecosistema se caracterizó por la existencia de instituciones sólidas, como la propiedad privada, el libre mercado, la libertad de empresa y la protección de los derechos de propiedad, que fomentaron la innovación, la inversión y el comercio. Estos factores, combinados con la creación de mercados nacionales unificados, permitieron a Europa acumular capital, invertir en tecnología y expandirse como potencia económica global. A diferencia de otras regiones, que a menudo se vieron atrapadas en ciclos de dependencia y devaluación, Europa logró desarrollar un sistema económico dinámico y adaptable a las nuevas oportunidades.
El libro se centra particularmente en la revolución agrícola que comenzó a desarrollarse en el norte de Europa a partir del siglo XIV. Esta revolución, impulsada por la de nuevas técnicas y cultivos, como la rotación de cultivos, permitió aumentar la productividad agrícola, reducir la población y liberar mano de obra para la industria y el comercio. Este aumento en la productividad, a su vez, impulsó el crecimiento económico, al aumentar la disponibilidad de bienes y servicios y al generar mayores ingresos para los agricultores y los comerciantes.
Allen también destaca la importancia del desarrollo del sistema bancario en Europa, que jugó un papel crucial en la financiación del crecimiento económico. Los bancos, que surgieron como intermediarios financieros, facilitaron el crédito a los agricultores y a los comerciantes, permitieron la acumulación de capital y contribuyeron a la estabilidad de la moneda. Los bancos también desempeñaron un papel importante en la organización del comercio, al financiar las expediciones comerciales y al facilitar las transacciones financieras.
Otro factor clave en el desarrollo económico de Europa fue la expansión del comercio a partir del siglo XV. El descubrimiento de América proporcionó a Europa acceso a nuevos recursos, como el oro, la plata, el azúcar y el tabaco, que contribuyeron al crecimiento económico. Además, el comercio con Asia, que se intensificó a partir del siglo XVI, proporcionó a Europa acceso a nuevos productos y a nuevos mercados. La organización del comercio también fue un factor importante, ya que la creación de redes comerciales y la facilitación de las transacciones financieras contribuyeron al crecimiento económico.
Más allá de los factores económicos, Allen reconoce la importancia de los cambios sociales y políticos en el desarrollo económico de Europa. La consolidación de los estados nacionales, la creación de un sistema legal común y la promoción de la paz y la seguridad contribuyeron a la creación de un entorno favorable al crecimiento económico. La difusión de ideas humanistas y renacentistas, que promovían la innovación, el conocimiento y la libertad, también contribuyó al desarrollo económico de Europa. Es, por tanto, una obra que se fundamenta en una visión holística, donde cada aspecto, desde la agricultura hasta la política, contribuye al proceso de cambio.
Opinión Crítica de Historia Economica Mundial: Evaluación y Perspectivas
“Historia Económica Mundial” de Robert C. Allen es, sin duda, una obra monumental que ofrece una perspectiva innovadora sobre el desarrollo económico mundial. La labor de recopilación y análisis del autor es impresionante, y la profundidad con la que aborda los factores que moldearon la historia económica es verdaderamente notable. Allen logra, a través de una exhaustiva investigación, construir una narrativa convincente sobre el porqué de la diferencia entre Europa y otras regiones, revelando la importancia de los mercados nacionales y las instituciones como catalizadores del crecimiento. Es una obra esencial para comprender las raíces de la economía moderna y el desarrollo del capitalismo.
Sin embargo, el libro no está exento de críticas. A veces, la insistencia en el papel de las instituciones puede llevar a una visión un tanto determinista, minimizando la importancia de otros factores, como el azar, la suerte y las contingencias históricas. Además, la atención centrada en Europa, aunque justificada por la importancia histórica de esta región, puede generar un sesgo que dificulta la comprensión de otros procesos de desarrollo económico que se produjeron en otras partes del mundo. Una mayor atención a otras regiones, como Asia, África y América, enriquecería aún más la obra y ofrecería una visión más completa de la historia económica mundial. Sería especialmente interesante una exploración más profunda de las experiencias de otras regiones que también experimentaron un crecimiento económico, como el Japón feudal o las ciudades-estado italianas.
Recomendaciones
A pesar de estas limitaciones, “Historia Económica Mundial” es una obra fundamental que merece ser leída y estudiada. Se recomienda el libro a estudiantes de economía, historia y ciencias sociales, así como a cualquier persona interesada en comprender la historia económica mundial. Se sugiere leerlo con una actitud crítica, teniendo en cuenta las limitaciones de la obra y considerando la diversidad de experiencias que moldearon la historia económica mundial. Además, se recomienda complementar la lectura del libro con otras obras que aborden diferentes aspectos del desarrollo económico, como la historia del comercio, la historia de la agricultura y la historia de las instituciones. “Historia Económica Mundial” es un libro imprescindible para cualquiera que desee adquirir una comprensión profunda y matizada de la historia económica mundial.