La obra se estructura en torno a dos piezas teatrales complementarias, que se entrelazan para crear una narrativa rica y compleja. En primer lugar, «La Escultura» es un monólogo teatral en primera persona, narrado por una artista plástica mayor que se dirige a su loro, un testigo silencioso de sus recuerdos y de sus fracasos. […]
Utilizamos cookies para asegurar que damos la mejor experiencia al usuario en nuestra web. Si sigues utilizando este sitio asumiremos que estás de acuerdo.